Durante años, la idea de tener un robot humanoide ayudando en las tareas del hogar sonaba a promesa lejana, algo reservado para películas o para ferias de tecnología donde los prototipos se movían con torpeza y terminaban guardados en una vitrina. Eso cambió, y cambió rápido. Las grandes ferias tecnológicas ya no muestran maquetas: muestran máquinas que doblan ropa, cargan…
