Llegas al aeropuerto o a la terminal con el celular en 5 % y ahí está el puerto USB gratuito. ¿Es peligroso conectarte? La respuesta corta: el riesgo existe en teoría y se ha demostrado en laboratorio, pero no hay casos reales confirmados. Aun así, con dos hábitos simples lo eliminas por completo. Te explicamos qué es el juice jacking, qué descubrieron unos investigadores en 2025 y cómo protegerte.
Qué es el juice jacking
El cable USB no solo transporta energía: también transporta datos. Es lo mismo que pasa cuando conectas el celular a un computador para pasar fotos. El juice jacking consiste en manipular un puerto de carga público para que, además de cargar, intente comunicarse con tu teléfono y copiar información o instalar algo sin que lo notes.
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) advierte que los delincuentes podrían cargar software malicioso en estaciones USB de aeropuertos u hoteles para bloquear el equipo o robar datos y contraseñas. En la misma página aclara que se ha demostrado como prueba de concepto, pero que no conoce casos confirmados. En 2023 el FBI también publicó una advertencia similar que se volvió viral.
La pregunta “¿Confiar en este dispositivo?” ya no bastaba: el caso ChoiceJacking
Desde hace años, Android y iPhone muestran un aviso cuando los conectas a algo que pide datos: puedes elegir solo cargar o permitir la transferencia. Esa era la principal defensa.
En 2025, investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz (Austria) demostraron un ataque al que llamaron ChoiceJacking: un cargador modificado que se hace pasar por teclado y “acepta” ese aviso por ti. Encontraron tres variantes; una funcionaba en iPhone y Android, y las otras dos solo en Android.
Las marcas reaccionaron: Apple lo corrigió en iOS 18.4, que ahora exige tu código o Face ID para autorizar la transferencia de datos, y Google lo corrigió en Android 15. Ojo: según Kaspersky, algunos equipos Samsung con One UI 7 seguían sin pedir autenticación incluso con Android 15, así que no basta con mirar el número de versión.
| Situación | Riesgo | Qué hacer |
|---|---|---|
| Tomacorriente con tu propio cargador | Ninguno: el enchufe no transmite datos | La opción más segura |
| Batería externa (power bank) propia | Ninguno | Ideal para viajes largos |
| Puerto USB público con celular actualizado | Bajo | Elige “Solo cargar” si aparece un aviso |
| Puerto USB público con celular sin actualizar | Mayor | Evítalo o usa un bloqueador de datos |
| Cable USB que encontraste o te regalaron | Desconocido | No lo uses: el cable también puede estar modificado |
Cómo protegerte, paso a paso
- Lleva tu propio cargador de pared. Un tomacorriente normal solo entrega energía, nunca datos.
- Usa una batería externa cargada desde casa y te olvidas del problema.
- Actualiza el sistema. En iPhone, iOS 18.4 o superior; en Android, la versión más reciente que ofrezca tu marca.
- Comprueba que tu celular pide PIN o huella al conectarlo a tu propio computador. Si no lo pide, el equipo es más vulnerable.
- Compra un bloqueador de datos USB (también llamado “USB condom”): un adaptador pequeño que deja pasar la corriente y corta los datos. Puede hacer más lenta la carga rápida.
- Si aparece un aviso en un puerto público, elige “Solo cargar”, y si el celular hace algo raro (se abre una app, aparece un teclado), desconéctalo.
Entonces, ¿hay que entrar en pánico?
No. La inmensa mayoría de los puertos públicos funcionan sin problema y no hay víctimas documentadas. Pero protegerse no cuesta nada: con tu cargador de pared o una batería externa el riesgo desaparece. Es como cerrar la puerta del carro con seguro: casi nunca pasa nada, pero no vale la pena dejarlo abierto.
¿Sueles cargar el celular en puertos públicos? Cuéntanos en los comentarios.
