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Xiaomi 18 Pro Max: lo bueno, lo malo y lo feo antes de comprarlo

Pantalla trasera útil, dos cámaras de 200 MP y el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6, pero también 235 g de peso, IA limitada fuera de China y una versión global con 7.050 mAh en vez de 8.500. Todo lo que debes saber antes de comprar el Xiaomi 18 Pro Max.

Por Xervia
Xiaomi 18 Pro Max: lo bueno, lo malo y lo feo

Apple sacó el iPhone 18 Pro Max y, como cada año, nos dijo que era perfecto. Pero ningún teléfono lo es, tampoco el Xiaomi 18 Pro Max: pantalla en la espalda, dos cámaras de 200 megapíxeles y el procesador más rápido que ha tenido un celular. En papel parece imposible ponerle un pero, así que no te vamos a leer la ficha técnica: te contamos la verdad completa en tres partes. Lo bueno, lo malo y lo feo.

El análisis completo en video en nuestro canal @xerviatv.

Ficha técnica rápida (versión china)

ApartadoXiaomi 18 Pro Max
Pantalla principalOLED de 6,9″, hasta 120 Hz, brillo máximo de 4.000 nits
Pantalla traseraOLED de 2,9″, hasta 120 Hz, 4.000 nits
ProcesadorSnapdragon 8 Elite Extreme Gen 6 (2 nm)
MemoriaHasta 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento
Cámaras traseras (Leica)200 MP principal (sensor de 1/1,28″) + 50 MP gran angular + 200 MP periscópico (3,2x óptico, 12,8x “sin pérdida”)
Batería8.500 mAh de silicio-carbono (China) / 7.050 mAh según el código de HyperOS (global)
Carga100 W por cable, 50 W inalámbrica y carga inversa
ResistenciaIP66 / IP68 / IP69
PesoDesde 235 g
Precio en ChinaDesde 6.999 yuanes (unos 1.045 dólares) por 12 GB + 256 GB
Datos de Nokiamob, ProPakistani y Notebookcheck. Fuentes al final.

Lo bueno

1. Una pantalla trasera que por fin sirve para algo

La pantalla de atrás mide 2,9 pulgadas, va a 120 Hz y llega a 4.000 nits. No es una pantallita de adorno, es una pantalla de primera, solo que más pequeña. Desde el primer día trae más de 100 tarjetas: notificaciones, música, clima, temporizador y hasta minijuegos, sin voltear el teléfono. Y le puedes describir con tus palabras lo que quieres para que la IA te cree una tarjeta personalizada, como un contador para el gimnasio o un recordatorio para tomar agua.

La función que más nos gusta: grabarte con la cámara principal mientras te ves en la pantalla de atrás. Normalmente, para una selfie o un video hablando a cámara usas la frontal, que es la más débil; aquí volteas el teléfono y grabas con la mejor cámara que tiene. Para quien crea contenido, no es un truco: es una herramienta de trabajo. Quienes ya lo probaron coinciden en que, en la generación anterior, la pantalla trasera era curiosa pero poco útil, y en esta por fin sirve.

2. Cámaras que se arriesgan con una idea distinta

Son tres cámaras con óptica Leica. La principal es de 200 MP con un sensor grande de 1/1,28″ y estabilización óptica, así que entra muchísima luz y las fotos de noche salen menos movidas. Al lado, un gran angular de 50 MP para paisajes o para meter a todo el parche en una foto.

La más interesante es la tercera: el teleobjetivo también es de 200 MP, pero su zoom óptico es de solo 3,2 aumentos. Parece poco cuando muchos gama alta tienen 5x o más, pero no es un error. Ese sensor (1/1,56″) es enorme para un teleobjetivo, y con 200 MP el teléfono puede recortar hasta 12,8 aumentos con lo que Xiaomi llama zoom “sin pérdida”: menos zoom óptico, pero más luz y más detalle, sobre todo de noche. Además, 3,2x equivale a unos 75 mm, una de las distancias favoritas para retratos, y ese mismo lente funciona como macro. En video graba hasta en 8K.

3. Potencia de sobra, y bien enfriada

Usa el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6, la versión más potente del nuevo chip de Qualcomm, fabricado en 2 nanómetros: componentes más pequeños, más potencia y menos consumo. Lo acompañan hasta 16 GB de RAM y hasta 1 TB de almacenamiento. Para controlar el calor, Xiaomi le metió un sistema de enfriamiento de más de 5.500 mm², más grande que una tarjeta de crédito.

¿Necesitas tanta potencia si solo usas WhatsApp, redes y YouTube? Te sobra por mucho. Donde de verdad la aprovechas es en juegos exigentes, edición de video y archivos pesados. Y hay detalles que casi nadie menciona: la pantalla principal responde aunque tengas las manos mojadas, tiene lector de huella ultrasónico, tres altavoces, y en la caja de la versión china vienen el cargador de 100 W y una funda.

Lo malo

1. Pesa, y se nota

Arranca en 235 g, más o menos lo que pesan cuatro huevos. Con pantalla de 6,9 pulgadas, usarlo con una sola mano es complicado, llegar arriba con el pulgar es un ejercicio y después de un rato acostado en la cama cansa la mano. Es el precio de meter una batería enorme, dos pantallas, tres cámaras con sensores grandes y un enfriamiento gigante. Si eso te preocupa, existe el Xiaomi 18 Pro, con pantalla de 6,4 pulgadas y unos 203 g.

2. Parte de su inteligencia artificial se queda en China

Muchas de las funciones más llamativas dependen de la IA de Xiaomi: las tarjetas que se crean solas en la pantalla trasera, la activación automática de la privacidad cuando abres una app sensible o el asistente del botón dedicado. Quienes lo han probado fuera de China dicen que esas funciones quedan limitadas, y Xiaomi todavía no ha confirmado qué asistente usará la versión global.

No todo se pierde: grabarte con la cámara principal viéndote en la pantalla trasera, las tarjetas preinstaladas y la privacidad manual funcionan en cualquier parte. Pero parte de lo que ves en los videos de lanzamiento puede no estar disponible en la versión que llegue a tu país.

3. La pantalla de privacidad no tapa del todo

La idea es buenísima: va integrada en la pantalla, no es un protector pegado. Según Xiaomi, si alguien mira desde un lado a más de 60 grados, el brillo que ve baja casi al 1 %. Pero quienes ya la usaron dicen que el bloqueo es suave: dificulta que el de al lado lea, pero no lo impide del todo, y desde un ángulo menor, como por encima del hombro, se sigue viendo. El lado positivo: casi no afecta la imagen de frente.

4. Detalles en las cámaras

El gran angular baja bastante la calidad frente a la principal, sobre todo de noche, y en el zoom máximo de 30 aumentos se pierde mucho detalle. 200 megapíxeles no garantizan fotos perfectas: lo que importa es cómo procesa la imagen cuando la luz se complica.

Lo feo

1. Los 8.500 mAh se quedan en China

La batería de silicio-carbono de 8.500 mAh es enorme, carga a 100 W y tiene carga inalámbrica. Pero esa es la versión china. Según el código de HyperOS que reveló Kacper Skrzypek y publicó Notebookcheck, la versión global del Pro Max tendría 7.050 mAh, casi 1.500 menos, y el 18 Pro bajaría de 7.000 a 6.000 mAh. Una de las razones suelen ser las reglas para transportar baterías grandes en algunos países, y no es la primera vez: el Xiaomi 17 tenía 7.000 mAh en China y su versión global llegó con 6.330.

7.050 mAh sigue siendo una batería grande. El problema es que muchas pruebas de batería que verás en internet son de unidades chinas, y esa no es la batería que vas a tener tú. Fíjate siempre si la prueba es de la versión china o de la global.

2. Traerlo de China tiene su letra pequeña

  • Activación con cuenta china: compradores en China cuentan que la tienda lo activa con una cuenta y un número chino antes de entregarlo, algo que no pasaba con la generación anterior. Xiaomi no lo ha explicado.
  • Apps chinas y sin servicios de Google: viene lleno de apps preinstaladas y sin Google; hay que instalarlo aparte (algunas tiendas en línea lo hacen antes de enviarlo). Eso sí, ya viene en español.
  • Garantía: si se daña, lo más probable es que en tu país no te lo reparen por garantía.
  • Impuestos y envío: pueden subir bastante el precio final.
  • Bandas: antes de pagar, revisa que sea compatible con las bandas de tu operador, o podrías tener problemas de señal.

3. El color bonito te cuesta más

Hay un negro que en realidad es gris tipo titanio, muy elegante, pero el que todos quieren es el azul con acabado de cielo estrellado. Según compradores en China, ese azul solo viene en la versión de 512 GB: si quieres el color, pagas más almacenamiento aunque no lo necesites. Y la edición roja transparente, la más llamativa, es de cantidades limitadas y difícil de conseguir.

Precio

En China arranca en 6.999 yuanes, unos 1.045 dólares sin impuestos ni envío. Para la versión global todavía no hay precio ni fecha oficial, así que si alguien te dice un precio exacto en pesos colombianos, por ahora es rumor.

¿Vale la pena el Xiaomi 18 Pro Max?

  • Lo bueno es muy bueno: una pantalla trasera que por fin sirve, cámaras con ideas distintas y potencia de sobra.
  • Lo malo se puede aguantar: es pesado, parte de su IA se queda en China y la privacidad no bloquea del todo.
  • Lo feo hay que pensarlo con calma: la batería global es más pequeña, comprarlo en China tiene complicaciones y el color más bonito cuesta más.

Si creas contenido, quieres grabarte con la mejor cámara, te gusta la fotografía con zoom o simplemente quieres un teléfono que se vea distinto a todo, este Xiaomi tiene muchísimo sentido. Pero si buscas un celular liviano, o lo ibas a comprar solo por los 8.500 mAh, espera a conocer la versión global y su precio real. Mientras otros repiten la misma receta cada año, Xiaomi se arriesgó, y aunque no todo le salió perfecto, por lo menos se atrevió.

¿Qué pesa más para ti, lo bueno o lo feo? ¿Lo comprarías desde China o esperarías la versión global? Cuéntanos en los comentarios.

Fuentes

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